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Algunas reflexiones sobre literatura y feminismo.

por Nadia Sol Caramella


ilustración de María María Acha-Kutscher.

En su nuevo libro El otro lado de las cosas, la poesía como restauración de una voz en la obra de Diana Bellessi, Natalia Romero habla de la poesía como un camino para la restauración de las voces silenciadas, este libro que además de ser muy recomendable por la estructura del texto, entre crítico y autobiográfico y el paneo por distintas teorías del feminismo, abre una puerta al diálogo y a un debate al cual me gustaría darle espacio.

Como sostiene Natalia existe la restauración de una voz, ella habla de una voz femenina, la voz de la literatura escrita por mujeres (particularmente la obra de Diana Bellessi). El amanecer de nuevas teorías dentro del feminismo dio lugar a otras identidades y el género mujer, así como lo concebimos en tanto género, está en disputa. Ya no podemos hablar de género si no de identidades. La experiencia nos demuestra día a día que las identidades existen y están ahí vivenciando y produciendo nuevos sentidos y formas de vincularse.

Lo femenino entonces también necesita un cambio de enfoque, ya que muchas mujeres no se identifican con lo femenino y construyen sus identidades de otra manera. Lo femenino también es una construcción, un concepto que debemos revisar. Si hablamos de literatura femenina, de una u otra manera estamos dejando afuera a una serie de identidades que mucho tienen que ver con nuestras identidades silenciadas, con nuestro lugar como productoras de sentido dentro de un sistema opresivo y patriarcal.

Leyendo este libro, me surgió una pregunta, ahora que la voz se ha restaurado, ¿qué hacemos con esa voz? los años de lucha y de escritura nos han llevado a construir una voz propia, como dice Simone de Beauvoir: “no se nace mujer se llega a serlo” y no se nace feminista también se llega a serlo, no nos queda más que aceptar esta restauración, ese “ahora que si nos ven”, para escribir una literatura feminista. Literatura feminista y no femenina, porque el feminismo ha logrado en el interior de sus discusiones teóricas establecer un diálogo en el que todas las identidades oprimidas por el patriarcado encuentran su lugar. Y seguir aportando así a los nuevos y no tan nuevos debates que hagan de nuestras vidas vidas vivibles. 

La literatura no es menos que ese espacio donde miles de sentidos y expresiones conviven y los discursos van convocando a otros discursos. Existe en la literatura una anarquía que de por sí  es inherente al quehacer literario, cada vez que escribimos construimos nuestra libertad y en esto coincido plenamente con Natalia, cuando piensa en la poesía como restauración. 

Por otra parte, durante muchos años escribir y publicar poesía o narrativa escrita por mujeres era de por si era un acto de reivindicación dado que democratizaba y corroía de alguna manera la literatura hegemonizada por las voces de los hombres. Esto está cambiando lentamente, pero en la industria editorial sigue predominando el papel masculino, y no hablo solamente de los espacios editoriales sino también de los sectores de producción del libro. Basta con preguntarse cuantas imprenteras y distribuidoras conocemos para seguir desarmando esa maquinaria relacionada con la industria literaria, que aún hoy sigue invisibilizando a muchas de sus trabajadoras. 

Por lo general las etiquetas producen dogmas, y justamente eso quita libertad. Cuando hablamos de literatura  feminista, no podemos hablar de una forma, de una estética o de una temática porque justamente nuestras miradas y expresiones son múltiples y cada una produce arte desde una subjetividad que transita el feminismo y ese devenir individual y colectivo, de una u otra manera, se verá reflejado en nuestras expresiones literarias.

Cuando construimos poéticas y ficciones desde nuestras identidades, privilegios, y otros etc, no deben quedar excluidas otras libertades, nuestras poéticas y ficciones a diferencia de las que ha construido el patriarcado, buscan libertad. Escribir es poner en acto nuestra libertad  y a  la vez es una manera de hacer fuerte nuestra identidad e interioridad.

Pero, ¿cómo se construyen esas poéticas o ficciones feministas? si algo es el feminismo es un camino hacía, un deconstruir para construir. La literatura feminista es la expresión de ese camino, de esa búsqueda de libertad y sororidad, entonces esta literatura se está escribiendo mientras existimos y cuestionamos nuestros micromachismos, vivenciamos nuevas maneras de vincularnos con otrxs escritorxs (mujeres cis, lesbianas, personas trans) y generamos espacios de sororidad y afinidad intelectual. Pero, por sobre todas las cosas, es la puesta en acto de la escritura cuando una voz se vuelve colectiva, con la misma intensidad que encuentra nuestra voz cuando se une a otras en las marchas y cantamos: "Abajo el patriarcado que va a caer, que va a caer".
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|sobre la autora|


Valeria Román Marroquín (Perú, 1999). Estudia filosofía en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En el 2016 publicó "Feelback", su primer poemario.

|contacto|

valeria.roman99m@gmail.com
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III

Beccar empieza a inundarse
es justo la hora
de volver a casa
las chicas salen del edificio
llueve y no tienen con qué cubrirse

una corta una bolsa
la otra se ríe
se tapan con la capa negra
las gotitas hacen ruido sobre ellas
alguna mete un pie en un charco
Beccar no se inunda
es el miedo
de la que nunca vivió cerca

la bolsa es perfecta para protegerse hasta la estación
cuando llegan se la sacan
y ya no llueve

la parte de atrás de la estación de Beccar
siempre resbala

el tren está por venir
las chicas no saben qué hacer con su capa
una lo toma
la otra se queda
su amiga le dejó la bolsa para protegerse
no la necesita
tampoco quiere dejarla tirada
se la ofrece a un desconocido:
¿te querés tapar?

V

La plazoleta que está
frente al Palacio Pizzurno
me parece el mejor lugar
de la ciudad
para sentarse en el piso

es temprano y hay sol
está llena de chicos fumando
que seguramente se ratearon del colegio

puede que no sepan
que se están besando
en horario de clases
frente al Ministerio de educación

VI


Si el río no me pareciera horrible
escribiría un poema sobre el río
pero no me gusta

ni en La Boca
gris desteñido
ni en Puerto Madero
encajonado entre las casas de los ricos
ni en zona norte
que está escondido

podría ir a Colonia
porque todos dicen
que allá es el mismo río
pero parece otro

me gustaría ir a verlo
pero si no se parece a sí mismo

ya no tendría ganas de hablar sobre él


|sobre la autora|

Tamara Grosso nació en Buenos Aires en 1991 y creció en Ciudadela. Estudió Ciencias de la Comunicación en la Facultad de Ciencias Sociales (UBA). Escribió en varios blogs y publicó los libros Entre el blanco y el negro (Relatos, Ediciones de la grieta, 2015) Márgenes (Poemario, Objeto Editorial, 2016) y Guatepeor (Novela-prosa poética, Modesto Rimba, 2016) .
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| sobre la autora |

25. fotógrafa. editora. gordafeminista. la matanza, bs as - argentina.

| links de contacto |

Apaciguando el caos tumblr
Profundo ediciones fb


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Hace tiempo que nos preguntamos por la praxis literaria, por los procesos y los caminos que llevan a la escritura, entrevistamos al escritor norteamericano Noah Cicero, le formulamos algunas preguntas buscando indagar sobre la experiencia de la escritura.

Por Escrituras Indie


¿Podés escribir desde la nada?

No puedo. La idea de sentarse frente a la computadora y solo escribir de la nada es demente. ¿La gente realmente hace eso? Por lo general tengo una idea para algo, luego escribo muchas notas sobre eso, y leo libros sobre el tema. Como ahora, tengo una idea para un libro, pienso sobre eso todo el tiempo, hago notas en pedazos de papel. Y antes de escribir un libro, leo algunos buenos libros para poner a mi mente a trabajar de cierta forma. Tengo que prepararme mucho para escribir un libro, un artículo o incluso una entrevista. Para hacer esta entrevista medité sobre ella en total 12 horas, dediqué casi tres horas por día esta semana pensando bien tus preguntas, lo que era verdad. Para mí, hay que pensar a través de la basura, nuestras mentes están llenas de basura social, y si no pensamos nuestra forma de salir de esa basura, repetimos los mismos disparates. No nací para escribir disparates, no nací para el sinsentido. 

- ¿Por qué escribir?

Todo el mundo escribe por diferentes razones. Pero, yo creo que todos deberían escribir un poco en la vida, incluso si lo que escriben es realmente malo.  Escuché en varias ocasiones sobre como la abuela o el abuelo muerto de alguien escribía poemas o cartas de amor, que fueron encontradas en algún viejo cofre o caja. Y era como "escuchar a los muertos hablar". Me gusta mucho eso, una abuela escribiendo poemas cuando tenía 22, y 50 años después su nieto o nieta encuentra sus poemas, y los lee. Las palabras son realmente poderosas, puedes hablar desde la muerte.

A nivel personal, cuando estaba en mis 20 mi escritura venía desde la ansiedad y el dolor. Pero ahora es diferente, estoy solo y necesito validación.2 No he salido con nadie en muchos años. Nunca anduve de la mano de nadie, duermo solo. Llego a casa y nadie quiere escuchar cómo fue mi día laboral, y mirar Netflix conmigo. Lo que me lleva a tener mucho tiempo libre, y el "sentimiento" de soledad se acomoda dentro de mí, y tengo que sacarlo, así que en vez de obtener validación de una persona, trato de obtenerla de muchas. Si hubiera alguien ahí, sosteniendo mi mano, probablemente escribiría menos.

Honestamente, nunca traté de conseguirme un gran editor, o incluso escribir un buen libro de 300 páginas en un buen Inglés porque para mí no se trata de eso, nunca lo fue. Me gusta la experiencia de escribir, me gusta sentarme en un café con auriculares, tipeando rápido todas mis emociones. Es hasta divertido, he visto falsos escritores en los cafés por años, caminan con sus barbas, con sus MACs, y sus anotadores. De verdad, ahora mismo, estoy en un Starbucks con pantuflas estropeadas, unos viejos pantalones de mierda y una ridícula remera mangas largas color mostaza. No hay hipsters en este Starbucks tampoco, todos son negros, asiáticos o hispanos, no hay blancos en este Sturbucks excepto yo. Y ninguno es hipster, seguramente son cajeros de bancos. 

- ¿Cómo es el proceso de corrección de tu escritura?

Tengo un libro muy editado, el libro Go to Work and Do Your Job. Tenía un agente y el editor cortó el libro en millones de pedazos, incluso me hicieron escribir más capítulos. Pero para lo demás, no hago muchas correcciones, solo dejo que suceda. 
No tengo una idea universal sobre editar y corregir, a veces alguien lee tu borrador y se le ocurre una buena idea, y si es una buena idea, la ponés en tu libro. 

- ¿Se puede enseñar el oficio de escribir? 

Eso es realmente serio en América, tenemos muchos programas Masters en Bellas Artes que enseñan escritura creativa a estudiantes de maestrías y doctorados. Yo creo que si escribís 1500 páginas o cuatro libros como practica, podrás escribir un libro. Escribir ficción se trata principalmente de organización y voz, si escribís 1500 páginas de prosa, y tenés personas que escribieron 5000, deberías ser capaz de generar una voz y un sentido de cómo las cosas podrían ser organizadas. No sé si esto te va a hacer rico o un genio, pero escribir por lo menos 1500 páginas de literatura coherente debería ser posible. Incluso con Murakami, acaba de empezar a escribir libros, y consiguió publicar el primero. 

Pero no creo que haya alcanzado la grandeza sino hasta Tokio Blues, que es su quinto libro. Realmente soy un defensor de la teoría del Quinto Libro. La mayoría se rinde antes del quinto libro, les cansa el trabajo y simplemente se rinden. Escribir no es otra actividad en el mercado, vas al trabajo como un ingeniero, un abogado, educador, cajero, cocinero, basurero, en todas esas actividades, te pagan. Hacés algo y cada dos semanas te pagan. En una academia, trabajas y te califican, obtenés promociones, obtenés cosas. Y cuando te graduás en algún programa, usualmente toda tu familia se pone orgullosa de vos, te hacen una fiesta. Y luego están los niños, los podés ver crecer, si sos un padre que vale la pena, tus hijos te recompensan con amor. Pero en la escritura, tal vez tengas que esperar mucho tiempo para los elogios o el dinero y muchas veces tu familia ni siquiera entenderá porqué creés que escribir es una actividad que vale la pena realizar. 

Puedes darte cuenta realmente cuando un escritor es realmente un profesional, cuando un escritor ha perfeccionado su arte. Me gusta mucho Star Wars, incluso miro los dibujos animados, no sé si esos los dan en Argentina, pero en América tenemos La Guerra de Los Clones y Star Wars Rebels. En fin que leí Dark Disciple de Christie Golden, ella escribió como 30 libros. Y cuando leía Dark Disciple era obvio que Golden sabía cómo escribir, la cadencia, el ritmo, la descripción, el desarrollo de los personajes, incluso lloré al final. Estallé en llanto en mi sofá abrazando una novela de Star Wars. 

Una de las cosas más difíciles con las que tiene que lidiar un escritor es que tienen que convertirse en ellos mismo para escribir, mucha gente joven quiere ser "alguien", quieren ser Bukowski o Joan Didion o David Foster Wallace, etc. Pero ese no es tu destino, tu destino es convertirte en vos. No imites a otra persona, imitate a vos mismo. 

Si un buen escritor se conoce tiene que poder sacar una buena novela. Eres realmente interesante, y ni siquiera lo sabes. Aunque el problema principal con eso, es que tenés que admitir que sos algo terrible. 

- ¿Cómo influencian tus contemporáneos tu escritura?

Nunca fui realmente influenciado por mis contemporáneos, he leído muchos libros independientes, y algunos libros famosos de escritores vivos, pero no me influenciaron realmente. No quiero imitar a nadie y cuando la gente empieza a imitarme, empiezo a cambiar mi estilo. Quiero que todos me persigan. 

Así es como me veo, yo soy 1 y todos ustedes son 0s, tengo algo que ustedes no, ustedes ven lo que tengo, y quieren ser 1 también. Entonces creo un nuevo 1 y ustedes son todos 0s otra vez, y el círculo se repite. 

Vivo al límite del tiempo. No tengo tiempo para el siglo XX, no tengo tiempo para el 2017, soy Julio César, estoy en la frontera.

No hago juegos con la literatura, vine a inventar. 

Pero como dije antes, si alguien quisiera sostener mi mano, probablemente ya no me importe. Simplemente estoy solo, lleno de sentimiento y no tengo nada más en qué pensar. 

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Una experiencia multisensorial y una muestra de maestría para hacer de una pieza teatral una aventura de escalada, la ascensión como rito de conocimiento, el teatro como fuente de recursos para la imaginación y la materialización del ingenio.  

por Nadia Sol Caramella



Baja el telón, comienza la obra, hace frío. Cuando salís a la calle ese frío toma otro matiz pero eso pasa después, al final. La realidad se presenta como una montaña gigante, llegan alto los que la contemplan. 

Himalaya, la última creación de Juan Fiori, habla de la ascensión a esa montaña, que podría ser la vida, Manaslu o cualquier montaña, lo importante es remitirse al deseo de subir tanto como se pueda y la puesta en duda de ese supuesto, su costado alegórico. Esta obra trata temas difíciles y hondos con humor, pero con la tensión del drama que también subyace en el grotesco. 

Hay un idioma para cada cosa, para cada necesidad, Himalaya encuentra la forma de encausar ese dialogo entre la fantasía, la realidad y la metáfora. El mérito no es solo de la narrativa de la obra, que se destaca por el cambio de escenas, todo pasa muy rápido, sin embargo el espectador sigue el hilo de lo que ocurre, porque del otro lado tensan la cuerda hasta llevarnos a la ascensión de la montaña en los ochenta minutos que dura la experiencia.  

El espacio parece reducido, pequeñísimo, pero a medida que avanza la acción el espacio se abre, se cierra, se transforma, cambia. Uno de los más valiosos hallazgos de esta pieza teatral: una escenografía que sugiere, no condiciona y, sin embargo, hace tangible ese campamento de escaladores y Manaslu, que hasta el final de la obra, imaginamos en el horizonte. Solo le bastan a Federico Dirrheimer y Juan Fiori, un par de lonas grises y ahí están las montañas blancas de hielo, que también son amenaza y tormenta. El futuro interrumpido, por la ansiedad típica de ser humano ante todo.

El conflicto es subterráneo y aunque explote en la cara del espectador se juegan otras cosas más del inconsciente, un formato interesante para explorar en la metáfora de altura la intimidad más honda de quién mira. Una buena apuesta teatral, que logra un cometido titánico: recrear para el público porteño el frío del Himalaya, acompañando esa experiencia de una formidable puesta escenográfica y sonora, la ascensión es la alegoría, el frío glaciar, la realidad. 

funciones
domingos 18hs
Ladran Sancho (Guardia vieja 3811) 
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ilustración de Vesna Bukovec


¿Dónde están los perros en Ljubljana?

¿Dónde están los perros en Ljubljana?
¿Dónde están sus aullidos por la noche?
Uno, que responde a otro
en un lamento animal
que perturba el silencio.
¿Dónde están los perros en Ljubljana?
Apenas vi dos
que paseaba una señora por la plaza
y fue eso lo que me hizo pensar en su ausencia.
¿Dónde están los perros en Ljubljana?
¿Dónde sus ladridos para alertar?
Parece que nadie está alerta,
que se pasean por las calles
y yo soy alguien ajeno
a ellos.
Tan ajeno como los perros
que abandonaron Ljubljana.
Tal vez fueron reemplazados
por los conductores
que ceden el paso
aún cuando el semáforo marca rojo
y yo busque adelantarme al trote.

¿Dónde están los perros en Ljubljana?
Sólo encuentro un río
-un par de veces me dijeron su nombre
y no logro recordarlo-.
¿Es ese río el refugio de los perros eslovenos?
¿Flotan sobre el agua sus espíritus en dos patas?
¿Se hunden hasta el fondo en una jauría marina?
Nadan mis dudas sobre los perros por el río que atraviesa Ljubljana
y todo es silencio con sus quejas apagadas.

¿Dónde están los perros en Ljubljana?
Por la noche, sin dormir, a las dos de la madrugada
con la tormenta que me recibe
y baña mi insomnio de diferencia horaria,
sólo me queda revolverme bajo una frazada
con la duda presente pero que no llega a mostrarse,
sin los perros atemorizados por los truenos
¿Dónde están los perros en Ljubljana?
Tal vez ellos han sido los derrotados
en una guerra que ya tiene veinte años,
tal vez su silencio y su ausencia
sea una queja,
sea un homenaje.


Filosofska Fakulteta, 30/06/2014


En el reflejo de lo que vemos

Un haiku…largo y extenso, incompatible a todo haiku, inentendible y hermético, que no entiendan para qué se hizo
una banda de indie que se llame The last ten minutes of Pinedo’s presidence
un poeta genial, idolatrado, heroico, hincha de Chaca y empleado de un ministerio
una editorial independiente, antisistema, under, reventada y con subsidios del gobierno
una novela necesaria, esperada, espléndida, con un prosa fluida y sesenta páginas para ser premiadas
un gordo anarcopunk, skater, de más de treinta y que adore el anime
una familia bien nacida, patriótica, los domingos en cerveza y deudas por comprar la tele pantalla plana de tantas pulgadas que no entra en su casa
un gurú insolente, milagroso, que amplía las mentes, organiza orgías, reparte caramelos ácidos y anda en franciscanas, en su quinta de Beccar llena de seguidores iluminados
un poster gigantesco, a todo color, enmarcado de Mad max: The road warrior en el cuarto de un ingeniero civil fumón y new age
un contrato millonario, que produce cataratas de baba, fama, groupies, fiestas con merca entre jorobas de camellos por adaptar tu cuento largo a peli próximo éxito del verano

Un futuro soñado, en stereo, con vida útil contada y una realidad de pedos de colores

un poema, ni siquiera eso, un verso, un verso sin exhibicionismo que sea el último refugio


| sobre el autor |

Arraigada, Pablo

Nació en San José, Entre Ríos, en 1985. Intento de ensayista, se siente raro cuando lo definen poeta y sufre mucho para terminar sus cuentos. Licenciado en Letras (UBA), ha participado en antologías de poesías y narrativa breve.  Es co-editor de A pasitos del fin de este mundo. 
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Micro-excursiones es un cuestionario que va en busca de músicos y compositores, con el fin de conocer sus ficciones personales. Es una adaptación, algo transgredida, del cuestionario Proust. Las preguntas son simples e impersonales, pero a la vez pretenden ser un disparador. Es el primer cuestionario en donde las preguntas no importan. El merito y la inventiva corre por cuenta de los músicos.



[Auto-semblanza]

Banda de amigas que les gusta tocar, bailar y divertirse y que llevan 1 año y medio en esa onda. Punk Rock Surf Rockabilly Pop y lo que pinte.

1. ¿Qué condiciones se tienen que dar para que empieces a componer?
Que los planetas se alineen y q alguna de nosotras nos pase algo significativo 

2. ¿Cuál es tu héroe o antihéroe de ficción favorito? 
Cada una tiene el suyo pero como soy yo la que escribo digo Sonic 

3. ¿Qué talento desearías tener?

Atravezar paredes

4. ¿Cuál es tu posesión más atesorada?

Mi instrumento musical

5. ¿Cuál es para vos la manifestación más clara de la miseria?

Los huesos

6. ¿Cuál es la cualidad que aprecias más en los seres humanos?

La humildad

7. ¿Cuál es habitualmente tu estado mental?

Estress Laboral

8. ¿Cuál es tu idea de felicidad?

Viajar

9. ¿Cuál es tu mayor miedo?

Que se mueran mis padres

10. ¿Cuándo y dónde fuiste más feliz?

En mi casa cuando volvió mi  gato después de muchos días

11. ¿Qué canción que hayas escuchado últimamente te hubiera gustado componerla vos?
Todas las de las Bistecs

12. ¿Qué canción que hayas incluido en un disco o interpretado en vivo no volverías a tocar? ¿Por qué?

Mexico porque no nos gusta la letra

13. ¿Cuál es el peor disco de la última década?

El de algún niñito mimado

14. ¿Qué libro te hace sonreír?

It el payaso

15. Si sufrimos un ataque de Godzilla y tenés la oportunidad de salvar de sus garras a una banda o músicx, ¿a quién salvarías?

A Bjork

16. Si después de muerto volvés convertida en zombie ¿a quién morderías primero? 

A Macri

17. En tu último disco ¿encontraste la forma justa de expresar lo que querías?

Si, muy. 


[Contacto]
Instagram: las_ex

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Sobre las nuevas formas de escenificación de la poesía: Una habitación así de la Compañía La Sombra y El encuentro de Grau Hertt.

Por Juan Manuel Corbera

foto: Guillermo Monteleone


"Ya todo el under ha pasado por esta obra" me dijo Guadi, viajera de mil caminos. Asentí, pues hasta cierto punto no era exagerado afirmar tal cosa. Tres o cuatro personas de distintos sectores de eso que llamamos 'under' y podríamos denominar más formalmente como escena poética local, me habían recomendado esta obra. Todos hemos estado atentos (habiendo asistido o no) al desenvolvimiento que tuvo Una habitación así. Según sus creadoras, Compañía La Sombra, es una breve pieza teatral intervenida con poesía. Más me satisface pensarla como una puesta en escena que plantea introducir el registro poético en el registro teatral: infiltrar airosamente poemas, con sus respectivos autores (dato no menor), dentro de una construcción dramatúrgica. Están ahí, dos actores excelsos trabajando en paralelo a dos de los mejores poetas de esta generación: Rita Gonzalez Hesaynes y Fernando Bogado (ambos editados en la colección EXPANSIVA 2017 de difusión a/terna ediciones). Cada cual haciendo lo que sabe hacer mejor, sin interferir, para bien o para mal, con la construcción del otro.

El encuentro (2016)
El año pasado habíamos visto un cruce que guardaba algunas similitudes: El encuentro, obra dirigida por Grau Hertt, una de las dos cabezas de la editorial Nulú Bonsai. El encuentro constaba de siete poetas que recitaban acompañadas de dos instrumentalistas de música de cámara y unos visuales tras ellas que también contenían segmentos de un cortometraje con una protagonista también mujer. Cada una de las poetas entraba a escena, recitaba mientras el cello y el piano le hacían coro, y luego procedían a irse para que la siguiente pasara. Se hacía en un teatro, no en un bar, como suelen ser la mayoría de las lecturas de poesía. Pero, a diferencia de Una habitación así, Hertt solo hizo dos funciones (aunque hay rumores de que habrá, y ojalá sea así, una tercera este año), de las cuales la segunda fue en un espacio menos propicio al silencio y la atención y algo más propenso a la circulación de gente, el "Living Público", gran ciclo itinerante que llevan a cabo hace años desde Nulú Bonsai.


Una habitación así (2017)
Rita Gonzalez Hesaynes aparece en ambas, y aunque en Una habitación así la elección musical haya sido el jazz y en el fondo en vez de visuales había una escenografía de corte más tradicional, las dos obras nos muestran un prometedor avance del circuito poético hacía el lenguaje del teatro. Y no solo por los poetas en escena, sino por ser dos ejemplos de una búsqueda que si bien nos puede remitir a las teatralizaciones poéticas de los 80's y 90's que se congregaban entorno al Centro Parakultural en definitiva renueva la apuesta para todo aquel que organice eventos que incluyan o giren alrededor de la poesía. Cada cual explota los recursos de la teatralidad en mayor o menor medida, pero el hecho de que, como me señalaba Guadi, todo el under haya pasado por esta obra, nos marca un hito que tanto creadores como espectadores estaremos obligados a tener en cuenta al volver, una vez más, a las lecturas de poesía de siempre.


funciones |

Viernes 14 y 21 de abril, 21hs.
Espacio Sísmico: Lavalleja 960
Entrada: $110/$130